Rotary Club Belgrano y FANDA: una alianza que transforma vidas a través de la inclusión

Cooperación, tecnología y servicio para acompañar el desarrollo de niños y jóvenes con discapacidad auditiva

Una comunidad más inclusiva se construye cuando instituciones comprometidas son capaces de unir esfuerzos detrás de un propósito común. Con esa convicción, el Rotary Club Belgrano, junto con la Rueda Interna, el apoyo del Distrito 4895 y la colaboración de clubes rotarios de Argentina, Canadá, España y Estados Unidos, llevó adelante un importante proyecto de cooperación destinado a equipar una nueva Sala Multisensorial de FANDA – Fundación de Ayuda al Niño con Discapacidad Auditiva.

La iniciativa representa mucho más que la incorporación de nuevo equipamiento. Es el resultado de meses de planificación, cooperación y trabajo voluntario para generar herramientas concretas que contribuyan al desarrollo, la comunicación, el aprendizaje y la calidad de vida de niños y jóvenes.

El 27 de mayo de 2026, este esfuerzo conjunto se materializó con la entrega del equipamiento completo para la nueva sala, que permitirá ampliar las posibilidades terapéuticas de una institución con una extensa trayectoria al servicio de la comunidad.

FANDA: una trayectoria dedicada a la inclusión

FANDA trabaja para mejorar el desarrollo integral de niños, niñas y jóvenes con discapacidad auditiva y/o múltiple que se encuentran en situación de vulnerabilidad social.

La historia de la institución se remonta a 1988, cuando comenzaron las primeras acciones de asistencia en escuelas provinciales, realizando chequeos auditivos, controles y trabajos de adaptación y reparación de sistemas auditivos. A partir de las donaciones recibidas comenzó también a conformarse su Banco de Audífonos.

En 1995, este trabajo solidario se institucionalizó formalmente con FANDA. Desde entonces, la organización ha desarrollado programas de diagnóstico, tratamiento, rehabilitación, equipamiento auditivo y acompañamiento a las familias.

Con el paso de los años, la institución continuó creciendo. En 2013 inauguró su Centro de Diagnóstico, Tratamiento y Rehabilitación Multisensorial, consolidando un modelo de atención interdisciplinario que combina profesionales especializados, infraestructura, tecnología y equipamiento.

En 2025, FANDA celebró 30 años de trabajo institucional, reafirmando una trayectoria construida alrededor de un objetivo central: facilitar el acceso a tratamientos y herramientas que permitan mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad auditiva.

Un abordaje integral para cada niño y su familia

El trabajo de FANDA parte de una premisa fundamental: cada persona requiere una evaluación y un acompañamiento adaptados a sus necesidades.

Las familias con bebés, niños, niñas y jóvenes con discapacidad auditiva en situación de vulnerabilidad que llegan a la Fundación atraviesan un proceso de admisión, evaluación y diagnóstico. A partir de allí, los profesionales establecen un plan terapéutico específico.

La institución cuenta además con un Banco de Audífonos, mediante el cual se entregan dispositivos a quienes los necesitan, y desarrolla programas que abarcan evaluación audiológica, diagnóstico, equipamiento protésico, moldes, calibración, controles posteriores, rehabilitación auditiva y del lenguaje y orientación para las familias.

FANDA destaca también la importancia de que el acompañamiento no se limite exclusivamente al paciente. Las familias reciben herramientas para poder continuar estimulando y acompañando el desarrollo de los niños en su vida cotidiana.

Actualmente, la propia Fundación informa haber alcanzado a más de 14.000 personas, además de haber entregado más de 9.000 audífonos y más de 109.000 pilas, cifras que permiten dimensionar el alcance acumulado de su trabajo.

La importancia de una mirada multisensorial

La experiencia de FANDA demostró que las necesidades de las personas con discapacidad auditiva pueden requerir un abordaje que vaya más allá de la audición.

Por este motivo, la institución fue incorporando una perspectiva interdisciplinaria y multisensorial, acompañada por profesionales de diferentes especialidades y por tecnología destinada a favorecer los procesos terapéuticos.

Dentro de este modelo, los espacios multisensoriales permiten generar experiencias controladas de estimulación mediante diferentes recursos visuales, táctiles, auditivos y ambientales.

Es precisamente dentro de esta concepción integral donde surge el proyecto desarrollado junto al Rotary Club Belgrano.

Una nueva Sala Multisensorial

Con el objetivo de fortalecer la capacidad terapéutica de FANDA, el Rotary Club Belgrano comenzó a trabajar junto a la institución para identificar necesidades concretas y desarrollar un proyecto capaz de generar un impacto sostenible.

El desafío fue equipar una nueva Sala Multisensorial con tecnología y herramientas que pudieran incorporarse al trabajo cotidiano de los profesionales.

Luego de las etapas de planificación, evaluación, búsqueda de recursos, cooperación internacional, coordinación con proveedores y adquisición de los elementos necesarios, el proyecto llegó a uno de sus momentos más importantes el 27 de mayo de 2026, con la entrega del equipamiento.

La nueva sala fue equipada con:

  • Kit de estimulación mediante fibras ópticas, destinado a generar experiencias visuales y sensoriales.
  • Proyector interactivo, que permite incorporar actividades dinámicas dentro del espacio terapéutico.
  • Sistema de aromatización con control remoto, como parte de las posibilidades de estimulación ambiental.
  • Pisos sensoriales Aquacalm, que incorporan estímulos visuales y táctiles.
  • Suite sensorial con software inmersivo, destinada a generar diferentes experiencias y entornos de estimulación.
  • Tablero interactivo comunicacional, como herramienta de apoyo a actividades de comunicación, interacción y aprendizaje.

La incorporación de estos recursos permitirá ampliar las posibilidades de intervención de los profesionales y complementar los tratamientos que actualmente desarrolla la institución.

Un impacto que llegará a alrededor de 80 niños cada mes

Uno de los aspectos más importantes del proyecto es su capacidad de generar un impacto permanente.

Se estima que alrededor de 80 niños por mes podrán beneficiarse de las posibilidades terapéuticas que ofrece la nueva Sala Multisensorial.

Esto significa que la cooperación no termina con la entrega del equipamiento. Cada sesión realizada, cada herramienta incorporada a un tratamiento y cada avance conseguido por un niño extenderán en el tiempo el impacto del proyecto.

Para Rotary, esta dimensión resulta fundamental: transformar los recursos obtenidos mediante la cooperación en soluciones sostenibles que permanezcan al servicio de la comunidad.

Un proyecto construido entre muchas personas

La concreción de la Sala Multisensorial fue posible gracias al trabajo conjunto de numerosos socios rotarios y organizaciones que participaron en diferentes etapas del proyecto.

Desde el relevamiento inicial de las necesidades de FANDA hasta la planificación, búsqueda y obtención de fondos, coordinación con proveedores, adquisición y posterior entrega del equipamiento, hubo personas que aportaron tiempo, conocimientos, contactos y capacidad de gestión.

El proyecto contó con la participación del Rotary Club Belgrano y su Rueda Interna, el acompañamiento del Distrito 4895 y la cooperación de clubes rotarios de Argentina, Canadá, España y Estados Unidos.

Esta articulación internacional refleja uno de los mayores valores de Rotary: la capacidad de conectar personas e instituciones de diferentes lugares alrededor de una necesidad concreta y convertir esa cooperación en acción.

Las fronteras geográficas dejan de ser una limitación cuando existe un objetivo común.

Una relación construida sobre valores compartidos

La relación entre FANDA y el Rotary Club Belgrano no comienza con este proyecto.

A lo largo de los años se ha construido un vínculo basado en valores compartidos como el servicio, la inclusión, el trabajo en equipo y el compromiso con la comunidad.

En 2022, FANDA recibió de parte del Rotary Club Belgrano el Trébol de Plata y un Reconocimiento de Oro, según registra la propia historia institucional de la Fundación.

En 2024, FANDA volvió a destacar públicamente el acompañamiento del Rotary Club Belgrano al recibir el Premio Sienra a la trayectoria al servicio social de la comunidad de personas con discapacidad auditiva.

La nueva Sala Multisensorial representa un nuevo capítulo dentro de esta relación de cooperación.

Más de tres décadas generando oportunidades

La evolución de FANDA muestra cómo una iniciativa solidaria puede convertirse, con perseverancia y compromiso, en una institución capaz de generar impacto durante décadas.

Desde aquellas primeras acciones realizadas en 1988 hasta la consolidación de su Centro de Diagnóstico, Tratamiento y Rehabilitación Multisensorial, su Banco de Audífonos y sus diferentes programas, la Fundación ha construido una extensa red de profesionales, familias, instituciones y colaboradores.

Entre sus iniciativas se encuentra también la misión “Escuchando con el Corazón”, orientada a favorecer el acceso temprano al equipamiento auditivo de niños, niñas y adolescentes con hipoacusia en situación de vulnerabilidad social en diferentes regiones de la Argentina.

La intervención temprana ocupa un lugar central dentro de este trabajo, ya que acceder oportunamente al diagnóstico, al equipamiento y al tratamiento puede resultar determinante para el desarrollo del lenguaje, la comunicación, el aprendizaje y la integración social.

El servicio como herramienta de transformación

Para el Rotary Club Belgrano, acompañar a FANDA significa contribuir con una organización que trabaja diariamente sobre necesidades concretas y cuyos resultados pueden proyectarse durante muchos años.

Detrás de cada equipo instalado existen horas de trabajo voluntario.

Detrás de cada aporte existen personas e instituciones que decidieron colaborar.

Y detrás de cada tratamiento existe un niño, una familia y una historia.

Por eso, el verdadero resultado de este proyecto no puede medirse solamente por la cantidad de equipos entregados. Su impacto estará presente en cada niño que utilice la sala, en cada profesional que encuentre nuevas herramientas para desarrollar su trabajo y en cada familia que pueda acompañar nuevos avances.

Desde el Rotary Club Belgrano, agradecemos profundamente a todo el equipo de FANDA por la confianza, la dedicación y la extraordinaria tarea que realizan diariamente.

También agradecemos a nuestra Rueda Interna, al Distrito 4895, a los clubes rotarios nacionales e internacionales que acompañaron la iniciativa y, especialmente, a todos los socios y colaboradores que hicieron posible transformar una necesidad en un proyecto concreto.

Cuando organizaciones comprometidas trabajan juntas, los recursos se convierten en oportunidades y las oportunidades pueden transformar vidas.

Ese es el espíritu que queremos seguir impulsando desde Rotary.

Dar de sí antes de pensar en sí.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *